viernes, septiembre 03, 2010

León Chávez Teixieiro y su disco homenaje "La Chava de la Martín Carrera"




A Tilo Gámez,
que también es un viejo correoso


Así de pasada los diarios del medio día resultan futuristas. La ropa tendida y los aullidos del perro son tan noticiosos como el periodista que habla y se queja del sistema de transporte colectivo cuando ni siquiera lo usa. La broza tiene voz propia, sabe de calle y se queja cuando hay tiempo y falta un poco el hambre. Y cuando no, voces como la del viejo correoso son necesarias para hablar de esas voces e historias propias del salario mínimo o de la traición de clase.

Hace falta, y mucho, esa voz en música que haga eco y cante sobre los días que se parecen unos a otros, de los hombres y mujeres que son iguales y se atraviesan lentamente entre la indiferencia del que está acumulando dinero.
La canción-crónica del que sabe desde donde las cosas se pusieron mal, pone un poco de lado el panfleto y se tiende a recuperar esa voz robada a toda una clase. Esa voz para decir: me está chingando el patrón pero no sé qué hacer; es mucha la angustia de ver el campo jodido; los chamacos están pintos de jiotes y hambre…esa voz sin fama y sin gloria a pesar de su heroísmo por vivir con muy poco.

León Chávez canta de lo y los de abajo casi sin condolerse ante los sucesos orgánicos e inherentes de esa desgraciada clase; sin embargo, su canción se compromete y se solidariza a muchos niveles con la lucha casi infinita contra los poderosos. La clase baja y su forma de vida ya de por sí está de la chingada, y entonces por eso resulta tautológico joderla hasta con la música, cosa que pasa muy descaradamente entre los pasitos duranguenses y la llamada grupera. El nivel de éste fenómeno es tan abrumante que casi acaba con cualquier gana de luchar. La música en la radio comercial sabemos a que son baila.


Teixeiro va por el sentido contrario de lo anterior: cero coqueteo con los medios grandotes y poderosos de la comunicación. Ni por broma lo programarían en la radio o saldría en la tele. No. Su rola va por otro lado, va por tocarse en la huelga, en el movimiento organizado del barrio, en las protestas en Oaxaca, Chiapas, Atenco, Guerrero o en cualquier lugar donde sus rolas sean necesarias.
De su página de Internet retomo una declaración de León:
“La solidaridad me ha mantenido un chingo de años. El hecho de estar fuera del mercado y de la publicidad en realidad me vale madres. Si en Oaxaca hay un desmadre, vamos; si nos invitan a tal barrio, también. Sobrevivimos vendiendo discos u otras cosas. Sí, nos consideran revoltosos o jipis, ¡pero me vale madres!
Ahora, debo decir que hay artistas que están dentro del mundo del gran mercado y siguen siendo unos grandes artistas, porque a fin de cuentas lo que te hace artista no es levantar el puño”.

En el principio del 2010, las rolas de León Chávez Teixeiro convocaron a más de una veintena de músicos a rendirle un homenaje en una producción ambiciosa y de seguro nada fácil de realizar para su productor, director y coordinador Josué Vergara. La idea se empezó a proyectar desde el 2004, cuando en el Museo de la Ciudad de México se expuso la obra plástica de Teixeiro, que dicho sea de paso es también pintor. Su obra plástica no dista de sus rolas en lo que a contenidos se refiere: ahí está el desencanto de la desigualdad social. Lo cotidiano dicho sensiblemente pero con una dosis de rabia y denuncia.

Es un disco doble que se tituló “La chava de la Martín Carrera”. Son rolas que hiciera Teixeiro, y una que otra que hizo a dos manos con el hoy finado guitarrista Álvaro Guzmán.
La cita para cantar y tocar las rolas se hizo por demás diversa. La música y las voces logran el goce y el disfrute del lugar común de lo llamado “ecléctico”. Ahí están las rolas que le han valido reconocimiento al León: “El viernes”, al estilo de Botellita de Jerez; “De nuevo otra vez”, ejecutada por el tapatío Gerardo Enciso; “Carmen Carrera”, con Emilia Almazán (a quien no escuchábamos cantar desde hace mucho tiempo, tal vez desde el seminal disco “sesiones con Emilia”); 15mts.3’ 8/8 16, con la bluesera Nina Galindo; “la mujer (se va la vida compañera)” versión muy floja interpretada por Óscar Chávez; “El Gato” por el aguardentoso Rafael Catana; “Cipriano Hernández Martínez” por Roberto González y su hija; “Los zapatistas” en la voz de “El Mastuerzo”; “La vieja gorda y callada” por Guillermo Briceño y su piano; “Andrea Fernández” por la punk septuagenaria Ángela Martínez… Estas rolas cantadas por los de “la vieja guardia”. Por los que siguen en generación participan: María Emilia Martínez. Mauricio Díaz “el Hueso”, Juan Pablo Villa, Fernando Medina “ictus”, Alejandro Chávez, David Aguilar. En las bandas que participan son: Los pacientes del psiquiátrico, La lengua, Ampersan, Los Nakos, Los prófugos del manicomio, Barricada sur, Cuarteto arrabal, La yaga.


Más de la mitad de estos artistas tocaron en la presentación del disco en el Multiforo Tlalpan ese 30 de enero del año que corre. Prendidez total en ese auditorio abarrotado. Las canciones de León Chávez Teixeiro sonaron en muchas voces, acompañados de muchos instrumentos. Todas convencidas de la necesidad de hacer brillar esos signos sociales que son alientos para la lucha desigual que enfrentan los de abajo.
Resulta un poco macabro que las rolas rebeldes y de protesta que León habrá hecho en los años 60’s o 70’s sigan vigentes en el México de hoy.


Si estás interesado en el cd, puedes pedirlo al correo: joshuepe@hotmail.com
La página de León Chávez Teixeiro es: http://teixeiro.net76.net

4 comentarios:

Monica Morales dijo...

Habrá que conseguir ese CD para el programa...

saluditos Navo!!!

=)

Carlos Valdez dijo...

Pasate unas rolitas navo

xhaps

Liróforo dijo...

En la casa tomada hay todavía un disco de los que dejó el mastuerzo en venta!

simon dijo...

es un dizcaso ese de la chava de la martìn carrera, les recomiendo la versiòn de gerardo enciso a de nuevo otra vez