Hoy a las ocho de la noche se va inaugurar la exposición “ embolARTE, Tendedero Etílico Pictórico de Arcadio”, de Arcadio Acevedo. El lugar es de llamar la atención: Restauran-bar Ché Garufas. El pretexto es el XVI aniversario de ese lugar singular. Pero bueno, la cosa es que veamos la obra de Arcadio, sus trazos y sus temas en pintura. Es importante saber qué es lo que tiene que decir el autor en su defensa por los motivos de la exposición, dice inmediatamente que si, que si quieres ser entrevistado y se le cae la guardia cuando al calor de unas heladas habla lo que piensa de la pintura, pero específicamente de lo que mañana sucederá. Veamos que dice Arcadio al respecto de sus cuadros que estarán montados en el Ché desde el viernes 10 de septiembre al jueves 30 del mes ídem.
¿cuál es la diferencia entre el Arcadio que escribe, que hace caricatura, el que colabora en algunos medios con el Arcadio que pinta?
Escribiendo tengo algún tiempo haciéndolo, no sé si lo hago bien o mal. Siempre he tratado de hacerlo con la intención de mejorar; cómo, pues leyendo a los que sí saben, empapándote de muchas opiniones para lograr una buena síntesis, pese al montón de follaje que tiene uno cuando planeas las cosas, la cosa es dejar lo esencial como intención, si se ha logrado, si lo hago bien o mal soy el menos indicado para decirlo. Ha sido toda una vida, yo estoy en el periodismo desde 1966.
Lo del mono fue un asunto casual, pero me gusta. Me gusta mucho expresarme a través del mono porque estoy consiente de que en México no leemos, en Chiapas menos; entonces el mono es una manera mucho más accesible para la generalidad de la gente. De hecho no hago caricatura como lo hace Enrique Alfaro, que es excelente caricaturista; yo soy cartonista, hago de ese que le llaman cartón desarrollado.
La pintura pasó de una manera accidental, no me considero buen pintor, considerar una obra de arte un cuadro mío jamás, te lo digo con toda sinceridad. Esto de la exposición... por ejemplo tú puedes cuando hay una música o un libro que te gusta sientes el deseo de compartirlo. Si compras un aparato de sonido chido quieres que tus amigos lo oigan, es entonces un asunto de compartir.
En este caso vale más el asunto de la amistad con el Ché, y también pues hay que quitarle ya a los eventos culturales ese sentido solemne que le dan, los han vuelto muy elitistas, aunque el nivel de los que exponen o leen no corresponden al tipo de evento que hacen, entonces eso hace que gente común y corriente como nosotros sintamos cierta aversión a acudir a un acto oficial de esos. En esos casos no cuenta tu capacidad artística, lo que cuenta es la relación que tienes... entonces yo pregunto ¿qué cuerpo funciona bien si la mente está mal o que mente funciona bien si el cuerpo está mal?
¿por qué exponer en el Ché Garufas?
No creo en que haya o no escenografías propicias, pero si algo de lo que expongo vale la pena pues me voy a sentir satisfecho, va a valer la pena y va a ser diferente a los eventos que hace la oficialidad o los que hace la iniciativa privada, que lo hacen nada más como una manera de disfrazar su comercialismo para decir “también promovemos el arte”. Tal vez estoy asumiendo una actitud que no me corresponde, pues no soy pintor, pero me molesta el hecho de que haya unos muy bueno y sean ignorados absolutamente.
La de cajón y ya que es la primera vez que expones es casi obligada la pregunta ¿alguna influencia?
Todas y ninguna. Si fuera una persona metódica hubiera pues buscado enterarme de “mi influencia es tal”. No la tengo y quizá pueda tener todas ignoro cual sí y cual no. Hago lo que se me ocurre y a veces ni yo mismo se que va a salir, a veces quiero lograr una mezcla de colores para lograr tal y no me sale, de repente me sale un color que me gusta y se queda, pero pues es por algunas cosas que ignoro en la pintura, pero aprecio los pintores (poquísimos) que hay en Chiapas en Manuel Suaznávar en César Corzo. Habrá jóvenes que valen y que en un tiempo más van a aportar al arte chiapaneco, me refiero al asunto metódico. Pero hay muchos que se dedican nada más a llenar de pintura un espacio de tela, un pedazo de cartón; y esa falta de rigor en lugar de ser positiva es algo que nos hace daño, como por ejemplo cuando dicen que acá “levantas una piedra y hay un poeta”, no es cierto, es que aquí ya cualquiera que publica se siente poeta y no hay nadie que le diga “maestro, tu no eres poeta”. Pero en esto intervienen muchas cosas se hacen “pequeñas tribus amistosas”, y hay autoridades culturales que dicen “yo protejo a mis amigos, los exalto y les abro espacios”, les dan becas y hasta se los llevan Europa, pero pues no hay materia o verdadero trabajo que presumir.
¿Hay algún tema en especial en las pinturas que vas a exponer?
Mira en primer lugar pues pinté a mujeres por gusto, las demás es porque me las han pedido, hablo con absoluta sinceridad o sea porque me las pueden comprar. Tenemos tan poca cultura artística o pictórica en éste sentido, que incluso un profesionista que presume que tiene un criterio bien formado no se atreve a poner por ejemplo un desnudo en su comedor, le parece ofensivo... quizá lo ponga en su recámara, aunque sepa o le resulte a él una obra bella, entonces lo que prefieren ellos son alcatraces, bodegones...
¿existe alguna limitación como limitación para ti como pintor, como artista?
Algunos dicen que me menosprecio. No. Lo que yo pienso es que soy muy exigente conmigo mismo, es como lo que digo, que me falta conocer muchas más cosas sobre la pintura, quisiera dominar más el lenguaje de la pintura.
Tienes que imprimirle algo a lo que estás haciendo, ahí es donde encuentras la diferencia entre una obra de arte o algo meramente decorativo atractivo a la vista pero que no te va a decir nada. Entonces lo importante es decir algo, mientras más te logre decir una pintura, mientras más te sacuda es mejor y si no sabes de técnica no hay ningún problema, no estas obligado a conocer todas las técnicas. La cosa es emocionarte como pasa con la música o con la poesía
Esto de la pintura no es un escondite es más bien para mi como una sombrilla para temperar un poco ese sol rabioso que nos toca vivir a cierta edad porque cuando no fuimos lo suficientemente prudente para hacer las cosas, esperamos un resultado más o menos predecible de lo que hicimos. Entonces yo siempre he sido un tipo neurótico y me ayuda mucho esto de pintar: descanso, me distraigo... ese solo hecho para mi ya significa mucho.
¿cómo es que te das cuenta de que te puedes expresar mediante la pintura?
Me pasó como con la literatura. Pues verás que yo provengo de una familia numerosa, proletaria cuyo jefe traducía tu trabajo “en tanto ganaras” preguntaba ¿cuánto ganas? Nada. Entonces te haces pendejo. Es entonces cuánto trabajas tanto ganas, lo demás son pretextos de huevones. Entonces me cortó mucho las alas... alguna vez un buen pintor, Jorge Hurtado, me invitó a participar en una exposición colectiva en Morelia, te estoy hablando de 1967, y así el me regaló tinta, cartón y pinté y gané un primero, un segundo y un cuarto lugar de cinco, pero fue como la del burro que tocó la flauta. Entonces creo que el que tiene la vocación bien definida aguanta todas las adversidades, yo no lo hice. Entonces ahora la misma vida me vuelve a enfrentar con esto mismo, pero ya en los tiempos extras del partido cuando empatar el marcador está muy difícil.
¿qué es lo que verá la gente que venga a ver tu exposición?
La idea es comunicar, transmitir algo, pero yo no puedo saber. Pero bueno, la diferencia entre un bar o una cantina o un restaurante con un centro dedicado expresamente para eventos culturales es que a ese espacio solo acude la gente que se siente culta, entonces el estándar de la gente no acude a esos lugares, aquí sí. Entonces como artista buscaré que la gente interprete lo que quise expresar
Friday, September 10, 2004
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